TRAFKINTU

El trafkintu, entendido como el intercambio de semillas, plantas, saberes y todo tipo de productos locales ha sido otra de las iniciativas relevantes que ha liderado el grupo en el territorio de Melipeuco. El trafkintu representa una práctica que favorece el encuentro, el diálogo de saberes y el aprendizaje así como la recuperación de semillas tradicionales y especies que se han ido perdiendo con el tiempo, guardando un alto trasfondo cultural al garantizar la continuidad de las relaciones de vida, reciprocidad y cuidado de la biodiversidad.

 

“Me gusta mucho porque igual es un lugar de encuentro, donde uno comparte conocimientos, aprende, es solidaria, respeta los puntos de vista de las demás personas. Es una instancia súper importante y no sólo para el Grupo de Mujeres Campesinas, sino que para todas las personas porque es algo que se ha perdido y que se ha tratado de rescatar.”

Verónica Muñoz Quezada, 34 años.

 

A través del trafkintu, se da continuidad a un legado histórico asociado a la sabiduría agrícola que ha sido transmitida por abuelos y antepasados.

 

“Me acordé de mi mamá, porque ella sembraba eso y después se terminó, no había más. Y después, imagínese, yo lo retomo. Y soy la única, me siento orgullosa, porque en mi sector nadie tiene quínoa, ni siembra.”

Mercedes Painevil Huenupi, 57 años.

 

Desde una perspectiva organizacional, la realización de trafkintu también ha permitido ir tejiendo redes territoriales con agrupaciones de otras comunas como Puerto Saavedra y Curarrehue. Posibilitando que se enriquezca la variedad de semillas disponibles en las comunidades y territorios.

De este modo, el trafkintu constituye una de las actividades claves para el grupo ya que le ha permitido ir forjando su identidad colectiva, representada en el espíritu solidario e interés por cuidar la naturaleza.

 

“Yo estoy ayudando a que florezca otra florcita, que nazca otro arbolito, y así se va multiplicando. Me siento bien que la gente esté valorizando eso. Que uno lo valorice. Uno, porque eso parte de uno también. Que uno haga algo que le gusta y que otra persona venga y te lo valorice, uno se siente más, y así sigue la cadena, porque esto es una cadena.”

Mercedes Painevil Huenupi, 57 años.